Al conocerte te sentí y vi tus ojos que me hablaban, Como una brasa me encendí, Señor tu voz abría mi alma, Al escucharte me prendí, quedé ligado a tu corazón, Dulce momento que entendí que ya jamás podía vivir sin Ti.
Y ahora soy parte de Ti, como lo eres Tú de mí, Te has vuelto mi necesidad, mi cielo azul, mi respirar, Eres mi sol, mi inspiración, mi protección, mi bendición, Mi dulce Paz, Mi gran solas, mi vida y más, mi luz, mi paz.
2.Sin conocerte te sentí y sin amarte ya me amabas, Cuánto me amara Dios a mí, Que nuestras vidas hizo coincidir, No existen dudas para mí, pues no hay azar en su presciencia, Del cielo vino tu vivir para que hallara yo mi vida en Ti.
3.Y viendo el atardecer y clara luz de mi mañana, Seguro habría de perecer, si tu mirada me faltará.
Himnario LLDM-PRO
Elimina los anuncios y accede a partituras y audios.