Hay una llama en mi alma encendida, Flama ardiente en el corazón, Luz que refulge, que brilla y se aviva, Cuando se acerca el Apóstol del Señor.
Esta es la obra perfecta en la vida, Creer al hombre enviado por mi Dios, Es una llama en el alma encendida, Por el Espíritu Santo del Señor, Por esta obra perfecta en mi vida, Que por su gracia el Señor me concedió, Mi alma eterna está agradecida, ¡Bendito sea mi Rey y Salvador!.
2.Cuando me hablaron que Apóstol de Cristo, Es necesario para la salvación, Ya lo decía mi corazón ardía, No era otra cosa que la gracia del Señor.
3.Cuando el bautismo tomé entre la Iglesia, Me preguntaron: ¿Tú crees en la Elección?, ¿Cómo olvidarme de aquel día precioso?, Dije amén y el Señor me perdonó.
Himnario LLDM-PRO
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