Hubo quien por mis culpas muriera en la cruz, Aún indigno y vil como soy, Soy feliz, pues su sangre vertió mi Jesús, Y con ella mis culpas borró.
Mis pecados llevó, en la cruz do murió, El sublime, el tierno Jesús, Los desprecios sufrió y mi alma salvó, Él cambió mis tinieblas en luz.
2.Él es tierno y amante cual nadie lo fue, Pues convierte al infiel corazón, Y por esa paciencia y ternura yo sé, Que soy libre de condenación.
3.Es mi anhelo constante a Cristo seguir, Mi camino su ejemplo marcó, Y por darme la vida, Él quiso morir, En su cruz mi pecado clavó.
Himnario LLDM-PRO
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