La gente me pregunta el por qué, He cambiado mi forma de vivir, Yo vivía en pecado y en maldad, Ofendiendo en todo a mi Señor. Yo era semejante a aquél varón, No podía contemplar la luz del sol, Era ciego, inseguro de vivir, En un mudo de peligros y temor.
Pero un día contemplé la luz del sol, Que brillaba con su grande resplandor, Me sentía muy contento al mirar, La grandeza que mi Dios manifestó. Esa luz es un Apóstol del Señor, Me sacó de las tinieblas y el error, Me enseñó un camino a seguir, Y con Él ahora yo estoy muy feliz.
2.A dioses de madera y de metal, Adoraba con mucha devoción, Esperaba su fiel contestación, Que tristeza vivía en ese error. De pronto escuché una hermosa voz, Y me dijo: No ofendas más a Dios, Ven conmigo te voy a enseñar, Al Dios vivo que debes adorar
3.El mundo no le puede recibir, Pues la obra no llegó a su corazón, Y desprecian la palabra de verdad, Que un Apóstol nos viene a enseñar. Por gracia este pueblo le aceptó, Y creemos que Apóstol es de Dios, Ya no ignora el camino de verdad, Su palabra nos vino a libertar.
Himnario LLDM-PRO
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