Mis horas negras y de angustia ya pasaron, Dulce alegría inunda ya mi ser, Una promesa le hice al Dios del cielo, La cumpliré a costa de mi vida, Sólo imploro, de la Iglesia, la oración.
Dios de bondad, son firmes tus promesas, Le diste a Juan revelación divina, Que Tú vendrías a enjugar nuestro llanto, Ningún pesar podría agobiar nuestro ser.
2.Soy peregrino cumpliendo ésta misión, Hablar de Cristo será mi obligación, Soy ave errante, aquí no tengo nido, Soy extranjero, mi hogar no existe aquí, Sólo me queda, servirle a Cristo, fiel.
3.Hay mucho gozo en esta congregación, Porque el Señor nos dio su grande amor, Y nos ayuda a seguir en su camino, Para verlo el gran día en su santa mansión.
Himnario LLDM-PRO
Elimina los anuncios y accede a partituras y audios.