Mi vida fue tan cruel en este mundo, Perdida mi alma siempre se encontró, Mas el amor de Cristo, que es profundo, De aquel peligro inmenso me sacó.
Con gratitud glorifico hoy su nombre, Manifestando al mundo su poder, Que no hay amor tan inmenso en el mundo, Como el amor de Cristo, mi gran Rey.
2.La vida eterna Cristo me promete, Si persevero siempre en santidad, Obedeciendo en todo su palabra, La vida eterna siempre me dará.
3.Dichoso día aquel tan memorable, Que rescatado fui de la maldad, Por mis pecados Él sufrió la muerte, Para enseñarme a hacer su voluntad.
Himnario LLDM-PRO
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