Te seguiré, Jesús mi Rey, divino Salvador, Hasta llegar, con gozo a esa morada celestial, Para obtener el galardón que fuiste a preparar, Si en tu camino fuere fiel hasta llegar.
Nunca jamás, haré memoria de este mundo engañador, Donde vagaba mi alma errante, sin hallar consolación, Mas Jesucristo, que es la fuente y raudal de puro amor, Fiel y constante, me ofreció la salvación.
2.Si aquí en el mundo sufro prueba, lucha y tentación, No es comparable al gozo que tendré allá en tu mansión, Pues siendo fiel en todo, mi alma vivirá, La estrecharás y en tus brazos morará.
3.Allí no habrá más amargura, ni tribulación, Sólo felicidad habrá en tu reino celestial, Sólo el cantar de los ángeles, ahí se ha de escuchar, Mi alma contenta, allí, también te ha de cantar.
4.Cuán grande amor tuviste para el más vil pecador, Para él dejaste glorioso ejemplo a seguir, Y padeciste gran tormento y gran dolor, Yo fui culpable de tu muerte, mi Señor.
Himnario LLDM-PRO
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