Como tirsa de desear, Como Jerusalén, imponente, Como ejércitos en orden, Es la Iglesia del Señor.
Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos, Si diese el hombre toda su hacienda, Por el amor que Cristo da. De cierto lo menospreciará, Porque el amor de Cristo el Salvador, Nos llevará a la ciudad de Sion.
2.Miel y leche hay en tu hablar, Esposa santa del fiel Cordero, Suave olor en tus vestidos, Mirra, nardo y azafrán.
3.Cuán hermosos son tus pies, En el calzado del evangelio, Obra santa del Maestro, Jesucristo, el justo Juez.
4.Tú eres la que va subiendo, Como la aurora que va naciendo, Tan bella como la luna, Brillante como es el sol.
Himnario LLDM-PRO
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